EL SÍNDROME DEL VIAJERO COMPETITIVO

EL SINDROME DEL VIAJERO COMPETITIVO

Viajar es maravilloso. Cuando viajas experimentas cosas únicas, conoces gente alucinante, ves paisajes que te dejan sin aliento. Cada uno tiene sus razones para viajar y todas ellas son válidas. Aunque mis razones personales son llegar a conocer otras culturas, lenguajes y personas, no evito deliberadamente a otros viajeros en el camino. Aun así, hay algo sobre estos encuentros que experimento una y otra vez: el síndrome del viajero competitivo.

Que es el síndrome del viajero competitivo?

Conoces a ese chico en un hostel que dice bien alto que ha viajado a Zimbabwe, Botswana, Namibia y Sudafrica? El tipo que ha hecho rafting en el Zambezi, ha visto los cinco grandes en Kruger, ha hecho cuatriciclo en las dunas de Swakopmund y se ha sentado en la piscina del diablo en las cataratas Victoria? O ese diplomático que no le interesan esas cosas turísticas? Ese ex empleado bancario que decidió hacer un viaje alrededor del mundo y está marcando los países que ha visitado en una lista? Ese estudiante de ciencias sociales que hace voluntariado donde sea que vaya y no le ve el punto a divertirse? Ese ciclista de larga distancia que te mira (a otro ciclista de larga distancia) con esa mirada de: “oh, entonces no eres realmente un ciclista”, porque cruzaste Bolivia en ómnibus (esto me acaba de pasar a mi!). Sip, eso es lo que yo llamo el síndrome del viajero competitivo.

10 tipos de viajeros competitivos

El síndrome del viajero competitivo es la urgencia por dejar en claro a través de cada detalle que tu forma de viajar es “la verdadera” forma de viajar. Es esa tendencia a minimizar las experiencias y esfuerzos de los demás, independientemente de sus metas personales y zonas de confort individuales. Es la necesidad de mostrarle a los demás que sabes más, que sos más sofisticado, más aventurero, más considerado. Y esto se aplica a lo que sea: países visitados, dinero gastado (o mucho o muy poco), kilómetros a dedo o en bici, experiencias más extremas o más auténticas, lo que sea. Pero la característica más importante del viajero competitivo es que se las arregla para hacer parecer tus (maravillosas) experiencias como si no valieran nada, si gastas tu energía escuchándolo. Aquí están mis 10 (estéreo) tipos de viajeros competitivos.

Nota! Lo que no me gusta es el elemento competición, no el estilo de viaje.

1. El viajero sin dinero

Este es el tipo que nunca gasta dinero en nada, y sin embargo ha estado viajando durante años por todo el mundo. Se las arregla para conseguir todo gratis siempre, y nunca se molesta en gastar un céntimo en nada, excepto tal vez en cigarrillos y cerveza. Generalmente, el viajero sin dinero que dice en voz alta que viaja sin dinero, tiene dinero. Simplemente no quiere usarlo porque no es necesario. La gente es lo suficientemente amable como para salir en su ayuda siempre (lo compadecen creyendo que es pobre), sin embargo este tipo muy rara vez se cuestiona que podría hacer a cambio por los que lo ayudan. También es el tipo que no ayudaría a nadie si no obtiene un beneficio personal.

Competencia: habilidad para viajar sin dinero.

2. El viajero con mucho dinero

Ésta es la persona que come en restaurantes estrella de la guía Michelín, reserva los mejores asientos en la ópera nacional de Viena, se hospeda en el Hilton, Copacabana Palace o en una casa de lujo hecha de bambú, hace tours de degustación de champaña, cruceros en el caribe y compra hermosa ropa y muebles en Méjico para mandar a casa. Este es el tipo de viajero que compite con sus pares para ver quien estuvo en las condiciones más lujosas que requieren mayor cantidad de dinero. Las historias de otras personas que han estado en las islas Maldivas no valen nada porque “no fuiste en un avión privado”? Alguien que siempre lo hizo más grande y mejor.

Competencia: ha hecho cosas que requieren muchísimo dinero.

3. El que marca países de una lista

Siempre hay alguien que no sólo le encanta contar los países en los que ha estado, sino que además viaja a países sólo por el hecho de estar en la mayor cantidad posible. El viajero que cuenta países está haciendo probablemente un viaje alrededor del mundo y está ansioso por visitar cada lugar posible en la tierra. Genial. Pero lo que no es tan genial es su actitud hacia otras personas que han visto menos. Esta persona ha pasado a veces menos de una semana en cada país, y el punto principal para él es haber estado allí. Cuanto más exóticos son los países visitados, más puntos extra obtiene en su cabeza.

Competencia: cantidad de países visitados.

4. El que cuenta kilómetros

Este tipo generalmente viaja en bici, moto o haciendo dedo. Es especialmente importante para él haber hecho más kilómetros que sus pares, y cuanto más extremo el país y las condiciones, más valor tiene la experiencia. Definitivamente te hará saber si ha pedaleado por los Andes o ha hecho dedo en el Congo. Sin duda. Aunque los dos disfruten la misma forma de viajar, no entenderá si descartas pedalear o hacer dedo para tomarte un ómnibus. Esta persona es generalmente un puritano ortodoxo en cualquier cosa que ha decidido hacer. Y si tu no lo eres, no vale la pena la conversación.

Competencia: cantidad de kilómetros viajados.

5. El auténtico viajero

Esta persona o viaja al mismo lugar cada año o a comunidades locales en África para hacer trabajo voluntario, y no hace Couchsurfing porque es demasiado comercial. Él conseguirá por todos los medios meterse en la casa de un Beduino en Jordania, a un campo de refugiados en el Libano o a una zona de crisis en Palestina. Probará toda la comida que le pongan delante y nunca dirá nada malo sobre otra cultura. Es comprensivo y respetuoso, y no le interesan las cosas turísticas. Y, lo más importante, él cree que es el único que tiene una conexión real con la cultura local. El resto sólo la está pasando bien.

Competencia: experiencias auténticas.

6. El cazador de experiencias

Esta esa la persona que hará un safari a caballo en España, un certificado de buceo en mar abierto en Tailandia, buceo en la caja para tiburones en Sudafrica, parapente tándem en la Patagónia Argentina y caza de gorilas en Uganda. Esta persona lo ha hecho todo, al menos una vez, y se aseguró de que le tomaran la foto en cada ocasión posible. Cambiará la foto de perfil de facebook minutos después de la primera lección de buceo y se asegurará de que todos los que están alrededor se enteren de todas las cosas locas que ha hecho. Superará facilmente al resto, porque esa es la idea de todo esto.

Competencia: haberlo probado todo.

7. El viajero minimalista

Este tipo de viajero es en general uno que hace dedo, viaja en bici, un hippie que vende artesanías o un amante de la naturaleza. La idea de un viajero minimalista es la de viajar con lo mínimo indispensable y mostrarle al mundo que él no esta atado a cosas materiales. Cree que todo lo material es malo, y él es la prueba viviente de que se puede sobrevivir sin eso. Nadie dice que esta persona disfrute realmente el estar sin ninguna comodidad (ej.: internet), sin embargo ese no es el punto – el punto es que él puede hacerlo. Cualquier cosa que lleves contigo que él no, es inútil. Pero cuidado, este tipo generalmente gastó una fortuna en equipaje liviano y tiene una casa llena de cosas.

Competencia: viajar sin comodidades.

8. El viajero súper cool

Este tipo escaló El Cap, vivió como surfista en Marruecos, viajó por Europa en una vieja camioneta VW e hizo incontables retiros de yoga en India. Está lleno de tatuajes y ha estado viajando ininterrumpidamente por más de seis años. Se considera a sí mismo un ciudadano del mundo, porque en cualquier lado se siente como en casa (por lo general solo se junta con otros occidentales). Este es el tipo que te dará esa mirada de “oh, no eres un viajero de verdad”, ni bien escuche que has estudiado algo más que acupuntura, medicina de plantas Africanas, o malabares con fuego. El viajero cool ha estado fuera del sistema más tiempo del que puede recordar.

Competencia: mucho tiempo viajando, demasiado cool para ser verdad.

9. El viajero online (o nómada digital)

Esta persona ha viajado mucho y ahora hace dinero programando, escribiendo o blogueando sobre “cómo renuncié a mi trabajo para viajar” o sobre “cómo vivir con 20 dólares por día”. Obtiene tratos gratis con los hoteles y hostels, y se sienta en una confortable silla playera a escribir sobre viajes en solitario en su Mac con un Mai Tai en la mano. Especialmente digital, se muestra como el verdadero viajero, aunque la verdad es generalmente más áspera – para contar todas sus experiencias tiene que sentarse durante horas. El nómada digital no comparte con nadie sus trucos para vivir el sueño – a menos que estés dispuesto a pagar. El punto no es siempre el viaje, es contarle a la gente sobre el viaje online.

Competencia: una vida que suena como un sueño.

10. El viajero sofisticado

Este individuo ha estado definitivamente en el Guggenheim en Bilbao y en el MoMa en Nueva York. Se ha quedado en una villa italiana todavía perteneciente a la familia Medici, habla francés fluido y sabe todo sobre la historia del imperio Chino. No puede entender como alguien viaja a un país sin saber su historia profundamente. Jamás consideraría viajar al Medio Oriente sin haber estudiado el Corán, y teóricamente sabe todo sobre Machu Picchu y las pirámides de Egipto. Esta es la persona que brillará con sus conocimientos. No para enseñarte, sino para mostrarte que sabe.

Competencia: saber todo sobre todo.

Y… el viajero

Esta persona dirá bien fuerte que él es un viajero (en oposición a turista). Tiene que estar seguro de no ser visto sólo como transeúnte que pasa por allí al azar, aunque generalmente está rodeado completamente por pares que piensan igual en “paraísos para viajeros”. Va a Goa, Krabi y Costa Rica, y despierta con caros café con leche y batidos en el porche de unos hermosos bungalows frente a la playa. Entonces, que es exactamente lo que lo separa del estereotipo de turista? El tamaño de su presupuesto? El hecho de que disfruta más de las playas que de los museos? Ha viajado por largo tiempo y con poco dinero, aun así no necesariamente sabe algo sobre la cultura local.

Y sabes que? A quien le importa!

Cualquier otro tipo de viajeros competitivos que se les ocurran, por favor comenten.

 

Traducido por Mónica Dabalá del artículo original THE COMPETITIVE TRAVELLER SYNDROME.

Written by Sissi Korhonen

Fascinated by meeting, interpreting and understanding people. Strangerless at soul and heart.